Sergio Rey creó una operadora local para ofrecer red wifi en zonas sin cobertura

La aventura de Sergio Rey con las telecomunicaciones empezó en el 2004, cuando los primeros routers comenzaban a estar accesibles para los usuarios españoles. El primo de este rianxeiro intentó conectarse a Internet, pero pronto se dio cuenta de que la falta de cobertura en la zona impedía una buena conexión. Ante la negativa de las teleoperadoras a cubrir la zona, este emprendedor decidió investigar sobre la posibilidad de compartir su red y, tras muchos esfuerzos, lo consiguió. Él recuerda el instante como un «punto de inflexión» en su carrera profesional, y que lo impulsó al servir a su comunidad desde entonces.

Poco después, en el 2005, nació la asociación Rianxo sen Cabos, para poder llevar una red wifi a las parroquias del municipio a las que todavía no llegaba. «El ayuntamiento nos ayudó mucho», confirma Rey. El objetivo era crear una red aprovechando la infraestructura pública y privada. La iniciativa fue un éxito, con un volumen importante de rianxeiros adheridos: «Eran personas que no tenían alternativa, si no fuera por nosotros no tendrían internet.».

Los años fueron pasando y este emprendedor acabó instalándose en A Pobra, después de casarse. Al mudarse pronto se dio cuenta de que su vivienda era un sitio perfecto en el que poner una antena que diese cobertura a gran parte de la villa. Creó así una red abierta en la que los usuarios tan solo tenían que registrarse para acceder a Internet. «Tuve que cambiar el nombre de A Pobra Wifi a Wifi da Pobra, porque así lo conocían todos los vecinos.», recuerda.

Sin embargo, la expansión de la creación de contenido comenzó a preocupar a este rianxeiro, que decidió volver a investigar cómo solucionar el problema y extender la Red. La solución la encontró en Akiwifi, empresa de telecomunicaciones de la provincia de Castellón que trabajaba en establecer operadores locales.

En expansión

Bajo la supervisión de la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC), decidieron establecer una red local que operase en la zona: «Empezamos a retransmitir desde mi techo, ya éramos más gente trabajando y más formados. No era una conexión muy rápida, pero para un usuario medio valía la pena y tenía un buen precio».

Lo más atractivo del servicio para los vecinos es la cercanía con la que Rey atiende las peticiones y los problemas de los usuarios: «Todavía mantengo a los clientes de hace años, que saben que con solo enviar un WhatsApp ya tienen la factura y cualquier otra gestión hecha.».

En los últimos años el negocio se ha expandido y ahora ofrecen fibra, telefonía y televisión a precios más asequibles que las grandes operadoras.  Con todo, el principal objetivo sigue siendo dar cobertura a aquellos lugares que aún siguen peor conectados al mundo online. Para el 2022, el objetivo es seguir expandiéndose, comenzando en la villa rianxeira con un proyecto de red abierta que llevará el nombre de Fibra Rianxo. La idea es comenzar a montar el cableado a partir de enero para que a mitad de año los vecinos puedan acceder a este servicio.

 

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